Lee el texto y contesta a las preguntas.
Un homenaje modesto que cada hablante podría ofrecer a la
lengua de Cervantes en el Día del Libro consiste en hacer el firme propósito de
no utilizar anglicismos innecesarios.
Nos invaden en las redes sociales y en los teléfonos
móviles. Entre ellos, por ejemplo, el atroz OK, en expresión tomada de Lázaro
Carreter.
—¿Vamos al cine a las cinco?
—OK.
—Nos vemos mañana.
—OK.
Y nos quedamos tan contentos porque creemos que estamos
haciendo alarde de economía lingüística además de mostrar nuestro profundo
conocimiento del inglés, ¡ya somos bilingües! ¡Qué felicidad! Si haces un
comentario acerca de lo improcedente de la expresión habiendo en español
traducciones como “de acuerdo”, “vale”, “está bien” o alguna similar, te miran
como si fueras idiota o redomado purista del idioma para contestar:
—Pero es que OK es más corto.
De acuerdo, pero si se usa por abreviar, en español decimos
“sí”, que tiene las mismas letras: dos. Aunque es posible que no se trate de
eso, sino de hacer gala de esnobismo y de pereza mental o, simplemente, de
descuido hacia nuestra lengua y con ella hacia nuestra cultura.
A fin de cuentas, ¿cuántos estudiantes universitarios han
leído nuestra novela más universal? –Trinidad Delgado Ruiz.
1. El texto que has leído tiene como objetivo principal…
Evitar el uso de palabras en inglés cuando se puede usar una
palabra castellana.
Dar el mayor número posible de palabras que pueden sustituir
al OK inglés.
Criticar la pobreza lingüística del inglés.
Denunciar la preferencia por la lengua inglesa frente a
otras
2. Extrae del texto dos motivos por los que la gente
prefiere el uso de OK frente a otras palabras castellanas y dos motivos por los
que el autor recomienda no hacerlo.
3. Además del texto de la carta al director en sí misma,
¿qué otras informaciones aparecen en el texto? ¿Por qué crees que se recoge
cada una de ellas?
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